JORNADAS SOBRE INFANCIA Y RESILIENCIA 1 y 2 de Marzo de 2013

NUEVOS ENFOQUES TERAPÉUTICOS PARA TRATAR LOS PSICO-TRAUMAS INFANTILES CONSECUENCIA DE LA NEGLIGENCIA AFECTIVA Y LOS MALOS TRATOS: CREATIVIDAD, BUENOS TRATOS Y RESILIENCIA.



PONENTE: JORGE BARUDY (Leer Más sobre el autor)

FECHA: 1 y 2 de Marzo de 2013
LUGAR: Bilbao

ORGANIZA PSIKOLAN 
ENTIDAD COORGANIZADORA:

GRUPO5




Elvira Jauregizuria


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LOS NIÑOS Y NIÑAS SUPERDOTADOS

Superdotados: niños, a pesar de todo

 
Ser un niño con altas capacidades es mucho más que poseer un cociente intelectual elevado. Se trata de una condición compleja, que suele ser temida, envidiada y casi siempre mal entendida. La mayoría sueñan con ser como el resto y terminan por invisibilizar su talento o, en algunos casos, fracasar en el colegio. La clave para evitarlo es ayudarles a desarrollar su potencial.
    Los niños superdotados sufren muchas veces falta de motivación y frustración en el colegio.
                                 
    Cociente intelectual mayor de 130, creatividad, persistencia en las tareas, gran capacidad de influir en la gente. Clínicamente, estas son las características básicas que definen a una persona superdotada. Sin embargo, en la vida diaria esta ‘cualidad’ implica mucho más.
    “En principio son niños que tienen una situación neurológica normal, sin ningún antecedente de enfermedad previa”, explica a SINC Pedro de Castro, neurólogo infantil del Hospital Gregorio Marañón de Madrid. “Pero una vez que se establece la capacidad intelectual por encima de la media, hay que valorar otros factores que se asocian con frecuencia, como problemas depresivos o de integración social”

    Una vez que se establece la capacidad intelectual por encima de la media, hay que valorar posibles problemas depresivos o de integración social
     
    De hecho, aunque las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) apuntan a que el 2,3% de la población mundial posee altas capacidades, más del 30% de estas personas tienen un bajo rendimiento escolar y se sienten aisladas y no tan felices como su grupo de sus compañeros.

    Es más, según De Castro, los niños superdotados muchas veces sufren falta de motivación y frustración en el colegio, sienten que los profesores no entienden su comportamiento ni su manera de ser y no se identifican con los demás. Y esto con frecuencia desemboca en un aislamiento; no prestan atención en el colegio, no tienen interés en lo que se explica y no se conforman con lo que se les dice. Todo ello deriva en muchos casos en un aparente fracaso escolar, síntoma que suele ser la razón por la que se acude al especialista.

    “Las familias vienen por problemas en el colegio, creen que sus hijos pueden sufrir trastorno por déficit de atención o hiperactividad; la mayor parte de las veces no saben que son superdotados”, afirma el neurólogo. “Por eso lo primero que hay que hacer es diagnosticarles para que los profesionales adecuados encaucen estas capacidades y logren un rendimiento académico y personal óptimo”.

    Como bien señala Alicia Rodríguez, presidenta de la Asociación Española para Superdotados y con Talento (AEST), “no tener un hijo dentro de la media supone tener que informarse de sus perfiles, como lo tendríamos que hacer con cualquier otra diferencia, como la celiaquía o la diabetes, y así ayudarle para un desarrollo dentro de la mayor normalidad, donde se encuentre identificado con el conjunto”.

    Sin embargo, algunas familias viven esta condición con ansiedad, no como un premio o un ‘valor añadido’ de su hijo. No saben si le están atendiendo adecuadamente, si necesita más o le exigen demasiado. Los expertos coinciden en que los niños superdotados primero deben ser tratados como niños, y luego, de acuerdo con su capacidad innata.

    ¿Listo o superdotado?

    Uno de los indicadores para determinar la superdotación es la anticipación de aprendizajes o hechos cotidianos, como empezar a andar o aprender a leer muy pronto, lo que a veces se confunde con una precocidad del niño. Ahí es cuando deberían entrar en acción los especialistas para que el diagnóstico llegue lo antes posible. Sin embargo, a día de hoy en España no se lleva a cabo ninguna detección sintomática.
    “Una alta capacidad no viene dada por un cociente intelectual alto, eso solo es un indicador más”, sostiene uno de los técnicos de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid encargado de gestionar el Programa de Enriquecimiento Educativo para Alumnos con Altas Capacidades (PEAC). “La acreditación de alta capacidad debe ser oficial, siempre realizada por un equipo especializado”.
    La evaluación realizada para determinar la presencia de alta capacidad comprende pruebas de capacidad intelectual, pero también una de creatividad, de pensamiento divergente, y un seguimiento de la producción escolar del alumno. Los alumnos con alta capacidad pueden ser propuestos para participar voluntariamente en el programa.
    Sería revelador que un análisis neurobiológico pudiera determinar la inteligencia, pero no existe nada parecido. Castro lo deja claro: “No hay ninguna prueba biológica que la detecte, ni análisis, ni resonancias magnéticas, ni estudios de ningún otro tipo que muestren una capacidad alta”.
    Para el neurólogo infantil “inicialmente es difícil hacer un diagnóstico diferencial entre un niño superdotado sin problemas y uno con dificultades de sociabilidad, como ocurre en numerosos casos de síndrome de Asperger, un tipo de trastorno del espectro autista. Hay que hilar muy fino para saber si esas complicaciones son reactivas a que no le han hecho caso o a una patología intrínseca”. Aun así, se mantiene optimista al respecto: “Las habilidades sociales se pueden mejorar con el tiempo, sobre todo si se realiza un diagnóstico precoz que posibilita un mejor tratamiento y enfoque de estos niños”.

    Dejar de ser bichos raros

    Los superdotados no se parecen en el carácter por el hecho de serlo. Dentro del colectivo de altas capacidades existe la misma variabilidad que entre los alumnos ‘normales’. “Nos encontramos con líderes sociales y con otros niños que, si no rechazados, al menos no están bien atendidos porque tienen una capacidad intelectual y unos intereses diferentes a los de sus compañeros”, subraya Diego Plaza, uno de los coordinadores del PEAC hasta 2005 y ahora director del equipo de orientación de Colmenar Viejo.
    Los propios chicos manifiestan su deseo de no ser señalados ni, como suele sucederles, etiquetados como ‘empollones’ en el colegio. “La principal desventaja que he tenido durante el colegio ha sido sobre todo la relación con mis compañeros de clase, no me entendían, no pensaban como yo y no compartían mis aficiones y por eso a menudo estaba sola”, relata Irene T. C., estudiante de Biología Sanitaria.
    Lo mismo cuenta Sergio, exalumno del PEAC que ahora estudia primero de Arquitectura: “Cuando era pequeño lo pasé bastante mal, como se me daban bien los deportes y sacaba buenas notas mis compañeros me molestaban todo el rato. Ahora con la edad te das cuenta de que puedes ser como cualquier otra persona, lo que pasa es que los niños suelen machacar a los compañeros que destacan”.
    Uno de los indicadores para determinar la superdotación es la anticipación de aprendizajes o hechos cotidianos
    Pero no todas las personas superdotadas se caracterizan por ser buenos estudiantes. “Es uno de los estereotipos que queremos romper, alta capacidad no es igual que alto rendimiento académico. Lo habitual es que un niño con alta capacidad no fracase escolarmente, pero eso solo ocurrirá si está atendido en el ámbito educativo de una forma adecuada”, comenta otro de los técnicos de la Consejería de Educación madrileña.
    “Se trata de que tomen conciencia de que son niños normales, que hay otros niños iguales que ellos, y dejen de verse a sí mismos como bichos raros. El hecho de estar en esos grupos les ayuda a sentirse más normalizados”, añade el técnico.
    Ya lo decía Carl Gustav Jung, psiquiatra suizo fundador de la escuela de psicología analítica: "Los superdotados son el fruto más hermoso del árbol de la humanidad, pero a la vez son los que corren más grande peligro pues cuelgan de sus ramas más frágiles y con frecuencia se rompen".
    Los niños superdotados rechazan el estigma social al que suelen ser expuestos y quieren volverse, conscientemente, invisibles. Pocos allegados lo saben, por miedo de que, al conocer esta diferencia, los demás se puedan sentir inferiores. Solucionar esto depende de que sus capacidades sean explotadas adecuadamente y, más importante aún, de que sean tratados como lo que son: niños.

    Adultos superdotados

    Según se concluyó en la X Conferencia Mundial de niños superdotados, celebrada en La Haya (Holanda) en julio de 1991, “un niño inteligente no lo es siempre y, si no recibe apoyo adecuado, sus dotes pueden acabar por desaparecer”.
    Los expertos sostienen que las altas capacidades no permanecen igual con el tiempo sino que evolucionan positiva o negativamente dependiendo de la interacción entre estas y el apoyo que se reciba.
    Siempre se habla de los niños, pero ¿cómo es un adulto superdotado? “Es una persona como otra cualquiera, que, si no ha sido atendida, probablemente acabe sufriendo una gran frustración, sensación de vacío existencial y soledad. Su interior puede ser un infierno de complejos e inseguridades”, explica la presidenta de la Asociación Española para Superdotados y con Talento (AEST), Alicia Rodríguez.
    Privar a un niño superdotado del apoyo que necesita puede acarrearle de adulto problemas de comportamiento, de sociabilidad, de depresión e incluso de animadversión contra la sociedad.
    A día de hoy, los programas especializados acaban en la enseñanza obligatoria o, como máximo, al llegar a la universidad. Sin embargo, para Diego Plaza “sería conveniente seguir con programas de ‘mentoría’ que faciliten su entrada en el ámbito universitario, que es donde podrán desarrollar muchas de sus capacidades. Se les puede incluir en seminarios para que empiecen a desarrollar un proyecto de carrera que puede ser muy fructífero”.

    Las mujeres no quieren ser superdotadas

    A lo largo de la historia, las aptitudes de la inteligencia y el género han sido el foco de estudios y polémicas discusiones. En el caso de las altas capacidades, “con un porcentaje de 70-30 para los varones, a las niñas parece no interesarles ser superdotadas. No quieren que se las señale”, resalta Diego Plaza, coordinador del Programa de Enriquecimiento Educativo para Alumnos con Altas Capacidades (PEAC).
    Al parecer, las mujeres desde niñas ya advierten que ser diferentes puede traerles más dificultades con el grupo, e intentan pasar desapercibidas. “En paralelo a la puesta en marcha del programa hicimos varias investigaciones sobre las diferencias de género y detectamos que se derivaban muchos más niños que niñas, en una proporción de hasta 4 a 1”, continúa.
    Sin embargo, desde un punto de vista estadístico los alumnos de altas capacidades están distribuidos de forma equilibrada entre niños y niñas. Esto quiere decir que, por algún motivo, las niñas se detectan menos, quizá porque tienden a ocultar su condición de altas capacidades.
    “Digamos que el rol que tienen asumido las niñas a lo largo de la historia social no es el perfil de una persona muy inteligente, con una gran capacidad de creatividad, y ser así no ha estado bien visto por la sociedad”, concluye Plaza.

    El tratamiento de la superdotación en España

    Mientras en otros países hay un modelo muy selectivo –que escolariza a los alumnos superdotados en centros especializados que trabajan sus capacidades y en los que solo se relacionan con niños semejantes–, en España la respuesta educativa a los alumnos con alta capacidad abarca un amplio espectro que puede ir desde la atención en el propio centro educativo ordinario –respuesta inclusiva– a la atención en centros educativos especializados.

    En general, suele predominar la inclusión en las primeras etapas educativas, mientras que en la educación postobligatoria hay alguna experiencia en centros especializados, como por ejemplo el reciente Programa de Bachillerato de Excelencia para alumnos con alto rendimiento académico, regulado el pasado año en la Comunidad de Madrid.

    Pero desde la AEST no están conformes: “El sistema educativo nos impone limitaciones ya que normalmente, aun estando legislada la diferencia en educación, no se suele poner en práctica. Existe una falta de información real; todavía hay muchos mitos y estereotipos sobre las personas con altas capacidades”.
    Aunque todos los colegios tienen la obligación de poner en marcha medidas específicas de respuesta a la situación y necesidades de cada alumno, como puede ser la situación de alta capacidad, la respuesta es muy distinta en cada comunidad y en cada colegio.
    Además del caso de Madrid, que desde el curso 1999-2000 desarrolla un programa extracurricular voluntario de enriquecimiento educativo, otro caso de atención especializada se da en Aragón, donde la Asociación de Altas Capacidades ‘Sin Límites’ pone en común a familiares y personas superdotadas. Sus grupos de enriquecimiento se pueden utilizar dentro de los centros educativos y fuera de ellos.
    Por último, recientemente se ha creado Confines, una organización constituida por las asociaciones españolas de familias de niños o adultos con altas capacidades que quiere optimizar su atención.
    Zona geográfica: España
    Fuente: SINC. Verónica Fuentes. Periodista especializada en salud.



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    Vivencias en clave Asperger

    “Que nos cueste abrazar o besar no significa que no podamos sentir, no somos robots”


     


    • Hoy se celebra el día internacional del síndrome de Asperger
    • Tres de cada mil personas tienen este trastorno del espectro autista




     
    Leonardo Farfán, autor del libro 'Confesiones de un caracol, vivencias en tono Asperger
     
     
    Leonardo Farfán se considera a sí mismo un “caracol” porque a menudo se refugia en su persona y responde más lento a dobles sentidos. Sin embargo, hace dos años, Farfán encontró la respuesta real a sus ‘diferencias’: tenía Asperger. A partir de ese momento, este chileno de 39 años, padre de un hijo de once y analista químico, decidió volcarse en “barrer” los mitos que rodean al trastorno y creó el proyecto Amasperger que educa, apoya y da respuestas a las familias ligadas al Espectro Autista. Llevado también por ese objetivo, hace unos meses publicó el libro Confesiones de un caracol, vivencias en tono Asperger [descárgalo aquí] en el que relata las particularidades en su día a día con el trastorno. Hoy se celebra el día internacional de este síndrome que padecen tres de cada 1.000 nacidos, nos acercamos un poco más a él a través del testimonio de Farfán.

    Con 37 años te dijeron por primera vez que tenías Asperger ¿qué fue lo primero que se te pasó por la cabeza?

    Uff, debo partir aclarándote que por el Asperger mismo, no tengo muchos recuerdos (…) Comparándolo con un ordenador es como si tuviera muchos archivos en mi cabeza pero todos abiertos en la pantalla sin guardarlos, así que es probable que algunos sean breves, sólo una imagen. De todas formas, lo primero que pensé fue: “ahora entiendo”. Cuando vives toda tu vida sintiéndote raro, sin encajar, y de pronto entiendes las razones, consigues todas las respuestas. No te negaré que es abrumador porque recuerdas sensaciones y piensas “si tan solo lo hubiera sabido antes”. (…) Luego te sientas, meditas y decides comenzar a cambiar tu futuro.

    Y ahora que lo sabes ¿cómo se vive teniendo síndrome de Asperger?

    Esa es una pregunta que puede tener muchas respuestas, creo que cada persona con Asperger decide enfrentar la vida de una forma distinta. Aunque nos una un diagnóstico o una “etiqueta”, no somos todos iguales. En mi caso, se vive en un stress constante de poder responder adecuadamente ante los demás. La angustia y la ansiedad son sentimientos estables en mí, todas las rutinas sociales deben ser aprendidas y trabajadas, se vive intentando calzar o pasar al menos desapercibido. Lo que es simple para los otros, para mí implica muchos procesos mentales que me llevarán a actuar de una forma parecida a ti.

    ¿Qué crees que diferencia a las personas con Asperger de los que no lo tienen?

    No sé, yo siempre he intentado pensar que todos somos diferentes. Mucha gente hace énfasis en la genialidad de los asperger, pero no todos somos matemáticos o físicos, todos creen que crían un Einstein o un Bill Gates, pero la verdad es que crían a un niño o a una niña que debe crecer como tal. Yo pienso en forma distinta, analizo las cosas de forma diferente y a veces puedo parecer muy rápido, pero hay cosas que para ti son simples pero para mí serán complejas y responderé en forma más lenta.

    ¿Qué mitos existen en torno al síndrome que no son ciertos?

    Lo primero es que no es una enfermedad, no se sufre, no se padece. Hay más mitos que se pueden ilustrar por preguntas que a mí me han hecho: ¿amas a tu madre? ¿puedes sentir amor por una pareja?¿te ríes? ¿puedes sentirte feliz? No quiero seguir, pero creo que el principal mito está relacionado con el área de los sentimientos, nos cuesta mucho entenderlos, clasificarlos y expresarlos. Mis códigos a veces no son los mismos. Por ejemplo, para mí la palabra “amor” es eso, no es “caer bien” o “sentir simpatía”. Hay profesionales que les han dicho a una madre que su hijo nunca va a sentir amor. Que nos cueste abrazar o besar no significa que no podamos sentir, no somos robots.

    ¿Es difícil diagnosticar a una persona con Asperger? ¿Por qué es importante que el diagnóstico se haga en la infancia?

    El diagnóstico es clave por eso es importante que se recurra a un especialista que conozca del tema, que tenga experiencia. Hay señales que permiten encender las alarmas cuando el niño es muy pequeño pero se necesita que crezca para ver algunas características (las sociales principalmente). De todas formas, cuanto antes lo sepas antes puedes empezar a adiestrar las habilidades que el niño no es capaz de desarrollar por sí mismo. Es como ir cargando un software: puede que él solo pueda aprender mucho de los dinosaurios, pero no sabe que hay que saludar cuando hay más gente en la casa.

    De hecho, una de las imágenes que viene a la cabeza cuando se piensa en una persona con Asperger es la de alguien que domina materias muy concretas, ¿qué son exactamente los intereses restringidos?

    Se llaman intereses restringidos a los temas que nos absorben y se transforman en una obsesión. Así hay niños que pueden ser expertos en dinosaurios, astronomía, historia de guerras, en coches, etc. Por lo general todos los tenemos.

    ¿Y el tuyo cuál es?

    Yo esencialmente los evito. Evito las series de televisión, las colecciones, los videojuegos, porque me han ido absorbiendo. Debes comprender que estos intereses restringidos van cambiando en la medida que creces. Yo creo que si hubiera crecido con el acceso que tienen hoy los niños a PlayStations o Wii, habría sido un “gamer” sin lugar a dudas. Para darte una explicación simple, yo por ejemplo juego un juego hasta ganarlo, hasta el final, no puedo dejarlo a medias, por lo que jugarlo implica dejar todo de lado para hacerlo.


    Por esa dificultad que tienen las personas con Asperger para demostrar sus sentimientos puede resultar difícil acercarse a ellos ¿cuál es el mejor camino para hacerlo?

    El mejor camino es ser sincero, decir y cumplir lo que dices. Nosotros somos literales, nos cuesta entender los enojos parciales, para nosotros todo es absoluto, no hay términos medios, por eso es mejor no usar palabras como ¨jamás”, “nunca” o “siempre” si no son literales. Para llegar a amar a un Asperger hay que entender que él no siente y no expresa como todos, que a veces el silencio dice mucho, que puedo estar a tu lado sin decirte nada por horas, pero yo siento que te acompaño aunque tu después me reclames “no dijiste nada”. El mejor camino es darse la oportunidad de conocerlo, te aseguro que una persona con Asperger es un amigo fiel y sincero.
    ¿Qué te llevó a escribir el libro Confesiones de un caracol?
    El libro lo escribí porque me di cuenta de que tengo la virtud de verbalizar mucho de lo que soy y siento. Lo empecé a compartir en algunas charlas, pero un día me vino el pensamiento de lo que pasaría si yo no estuviera, como quedaría registro de lo que comunico. Yo veo el efecto en profesionales y en los padres y sé que es bueno abrirles al mundo de sus hijos, así que decidí escribir lo que comúnmente compartía en las charlas. Es necesario decirle a los padres, profesionales y amigos con Asperger que no están solos, que somos muchos y que hay muchos grupos como el nuestro (Amasperger) que pueden dar amor y servir de contención y apoyo.

    Entrevista de Laura Albor
     

       


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    Guía para que los padres y tutores apoyen a los menores en el aprendizaje de cómo utilizar Internet con seguridad y eficiencia

    El 5 de febrero se celebró el Día Internacional de Internet Segura. Protégeles, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la protección del menor en internet y apoyada por la Comisión Europea, dispone de una interesante página Web en la que ofrece diversos materiales, relacionados con acoso escolar, acoso sexual, anorexia, adicciones y videojuegos, para ayudar a los educadores y a los padres en su tarea de orientación sobre el uso de internet.
    Entre estos materiales se encuentra un Kit para que los padres y tutores apoyen a los menores en el aprendizaje de cómo utilizar Internet con seguridad y eficiencia. El kit ofrece más de cincuenta consejos de seguridad y ejercicios, a través de guías y divertidas fichas, para que los niños aprendan pautas básicas de seguridad informática en prevención, comunicación a través de la red, acoso en la red y entretenimiento y descargas.
    También es posible realizar un curso gratuito para menores sobre la navegación en internet a través del enlace: www.exprimelared.com, así como acceder a consejos y vídeos ilustrativos sobre el uso adecuado de internet en: www.enlaredprotegete.com.






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    Los conflictos familiares contribuyen a que los adolescentes sufran violencia escolar

    Ilustración Marina Marcolin

     El conflicto que los adolescentes perciben en su familia contribuye a que puedan ser objeto de victimización en la escuela y el instituto, según un estudio de la Universidad Pablo de Olavide. "Es probable que esta percepción negativa de sí mismos lleve a los adolescentes a mostrar conductas sumisas y, en consecuencia, a ser objetivos vulnerables ante abusos por parte de compañeros", indica el trabajo.

     
    El estudio analiza las relaciones entre la percepción del clima familiar y la victimización en la escuela.
                                 
    Un estudio llevado a cabo por invesigadores de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) señala que el conflicto que el adolescente percibe en su familia contribuye a que éste sea objeto de victimización en la escuela y el instituto.
    El estudio analiza las relaciones entre la percepción del clima familiar y la victimización en la escuela, teniendo en cuenta variables como la autoestima, la depresión y el género.

    El trabajo considera que un estudiante es víctima de violencia escolar cuando percibe que es objeto de agresiones realizadas por otros estudiantes, no necesariamente compañeros de clase.

    Según muestran los investigadores en su estudio, elaborado con 1.884 adolescentes españoles de entre 11 y 17 años procedentes de nueve centros educativos, la victimización verbal, como insultos o burlas, es la forma más frecuente (con una incidencia del 21,13%). Le siguen la victimización relacional (15%), con comportamientos como la exclusión social o contar rumores, y la física (6,8%), que abarca desde pegar hasta robar cosas de la persona objeto de acoso.

    Baja autoestima
    “La victimización en la escuela está vinculada con la baja autoestima, la presencia de sintomatología depresiva, la ansiedad y el estrés de los adolescentes. Algunos autores sugieren que estos síntomas psicológicos negativos podrían ser no solo la consecuencia de sufrir acoso escolar, sino también su causa, y ahí hemos enmarcado este trabajo”, afirma Povedano.
    Según indica el estudio, los estudiantes con síntomas de depresión o baja autoestima puede encontrarse en una situación de mayor riesgo si aquellos que ejercen la violencia perciben que pueden ser blancos fáciles, con dificultades para defenderse a sí mismos. Una relación que, apunta el estudio, afecta por igual a hombres y mujeres.
    Entre los principales hallazgos de este trabajo destaca la existencia de una relación, tanto directa como indirecta, entre el clima familiar percibido por el adolescente como conflictivo y la victimización escolar. Así, una familia en la que los conflictos son frecuentes parece disminuir los recursos personales de los adolescentes, como la autoestima, y potenciar la presencia de síntomas de depresión.
     
    Es probable que esta percepción negativa de sí mismos lleve a los adolescentes a mostrar conductas sumisas y, en consecuencia, a ser objetivos vulnerables ante abusos por parte de compañeros, en la medida que, como sostienen algunos autores, los agresores esperan signos de sufrimiento y de sumisión en sus víctimas”, subraya la directora del estudio.

    Otro de los resultados apunta a que la expresividad familiar, es decir, la expresión libre de sentimientos entre los miembros de la familia, si bien no está directamente relacionada con la victimización se relaciona con ésta a través de un impacto positivo en la autoestima y en los síntomas ligados a la depresión.

    De este modo, los adolescentes que perciben que en sus familias son escuchados y pueden expresar sus sentimientos sin restricciones, se sienten más seguros y valiosos, lo que podría protegerles de las agresiones de sus compañeros. Una expresividad que, señalan los investigadores, es útil cuando existen conflictos en la familia.
    En este sentido, una buena dinámica a la hora de resolver conflictos puede ayudar a los padres a revisar sus creencias y respetar la opinión de sus hijos, y a los jóvenes que ganan en autoestima y en una menor sintomatología depresiva.
    Este trabajo, liderado por Amapola Povedano, ha contado con la participación de Teresa I. Jiménez, de la Universidad de Zaragoza, y de los profesores de la Universidad Pablo de Olavide: David Moreno, Luis Vicente Amador y Gonzalo Musitu, todos investigadores del Grupo Lisis. Y ha contado con financiación del Ministerio de Economía y Competitividad, de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía y de fondos FEDER.

    Referencia bibliográfica:
    Povedano, Amapola; Jiménez, Terebel; Moreno, David; Amador, Luis-Vicente; Musitu, Gonzalo.Relación del conflicto y la expresividad familiar con la victimización en la escuela: el rol de la autoestima, la sintomatología depresiva y el género de los adolescentes. Infancia y Aprendizaje, volumen 35, número 4, November 2012 , pp. 421-432(12)


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