LA NECESIDAD DE INSTAURAR PROTOCOLOS DE COLABORACIÓN ENTRE EL CENTRO ESCOLAR Y LA FAMILIA ADOPTANTE. Elvira Jauregizuria


Puesto que los niños y niña adoptados son NIÑOS DE NECESIDADES ESPECIALES:

¿Cuándo y de qué forma es conveniente que un niño adoptado inicie la escolaridad?. ¿Adaptación o pseudo adaptación? ¿Cómo vive un niño adoptado la experiencia de su adaptación a una nueva vida?....

Las reacciones de los niñas y niños suelen ser tratados como problemas de conducta sin embargo son síntomas del proceso emocional de su adaptación.

En SENDABIDE hemos elaborado un protocolo de colaboración entre familia adoptante y centro escolar, presentado en los seminarios "Adopciones familiares y centro escolar, avanzando juntos" dirigidos a profesorado; profesores tutores, consultores, profesores pedagógicos y de apoyo. Y organizado por berritzegunes de Bizkaia ( centros de poyo a la formación e innovación educativa).



LA NECESIDAD DE INSTAURAR UN PROTOCOLO DE COLABORACIÓN ENTRE CENTROS ESCOLARES Y FAMILIA ADOPTANTE


La escolarización del niñ@ adoptad@:

Prácticamente la totalidad de los estudios describen un elevado porcentaje de retrasos de desarrollo al llegar. Al igual que ocurre con el desarrollo físico, los retrasos son directamente proporcionales al tiempo transcurrido en un orfanato.
Cuanto mayor es un niño en el momento de la entrada en una familia, la transición es usualmente menos predecible y más difícil que cuando el niño es pequeño.

Por otro lado en el momento de la incorporación al centro escolar tanto los menores como sus padres están haciendo ya un gran esfuerzo de adaptación a su nueva vida familiar. Y la verdadera adaptación y vinculación filial se va haciendo muy poco a poco.

Una nueva familia es un sistema familiar nuevo pero con su propia historia, sus propias reglas, modos de funcionamiento, estructura, valores, expectativas hacia los hijos adoptados
En general el niño hace una primera adaptación muy rápida al entorno familiar a medida que sus padres van empatizando con la desorientación y miedo de su hijo, pero la calidad de es adaptación estará muy está relacionada con la calidad de esa empatía.


Los niños en adopción son muy sensibles a las nuevas separaciones e ir a la escuela es separarse de unas personas que a penas está convirtiendo en sus padres.

Dejarles en el colegio prematuramente o demasiadas horas son experiencias que les recuerdan experiencias anteriores de abandono y les hacen sentir muy solos y desorientados.

Para facilitar una verdadera adaptación al centro escolar, es esencial la colaboración entre profesorado y los padres del niño adoptado desde la creación de un “trabajo en equipo” .

Establecer unos acuerdos de lo que es más conveniente teniendo en cuenta las características y momento vital de cada niñ@, caminar en la misma dirección, es lo que ayudará a l@s niñ@s en su integración y adaptación escolar.

Es importante que los padres informen al centro escolar y pongan en antecedentes de las características más importantes del niño y de lo que conozcan de su pasado que pueda influir en su adaptación pero también en su estado psíquico. Debemos tener presente que todos las niñas y niños adoptados tienen experiencias de perdidas y carencias graves en su pasado.



Muchos de ellos también han sufrido diferentes tipos de maltrato con lo que se encuentran especialmente atemorizados y desconfiados.
Esto hace necesario que se deban tomar precauciones y medidas especiales para ayudarles a crear un sentimiento seguridad y confianza de los que carecen.

Las familias adoptantes son un tipo más de familias dentro de la diversidad social. Como acogen en sus vidas a niños o niñas con características especiales, además de toda la ardua labor que supone la crianza de cualquier hijo, deben realizar tareas paliativas especiales. Tienen una carga extra y todos los profesionales debemos colaborar con ellos.

Por otro lado la mayor parte de los padres y madres adoptantes son padres inexpertos, su hijo adoptado es su primera experiencia como padres.

Por lo tanto las familias adoptantes necesitan ser escuchados, orientación y apoyo, pero nunca presión.

El OBJETIVO DEL PROTOCOLO:

  • Es intercambiar información entre los padres y los responsables del niño en el centro con anterioridad a la escolarización.

  • Y así acercarse a la realidad del niño y poder comprender ciertas conductas en su día a día escolar.

El protocolo es una herramienta facilitadora de la colaboración entre el centro escolar y los padres adoptantes que sirve para:


  • Ir creando un ambiente de cooperación entre los padres que son los que más saben del niño, y los profesores que son los expertos en educación académica pero también agentes importantes de socialización.

  • Facilitará una mejor adaptación escolar

  • Ver que cada cual tiene un papel y la posibilidad de ver al menor en diferentes contextos; aunando las observaciones se puede comprender mejor cómo se encuentra y qué necesita el niño.

  • Para consensuar qué nivel de autonomía se le va a pedir, qué valores, qué pautas educativas

  • Planificar metas en diferentes momentos.
  • Ofrecer recursos y métodos a los padres para que ayuden a los niños a hacer las tareas, tiempo recomendado, recordar que los padres son novatos la mayor parte de los casos.

  • Proporciona seguridad al niño dentro del que va a ser su nuevo ambiente.

  • Lo más aconsejable por lo tanto es que el propio niño esté más o menos presente y que pueda expresar sus preferencias atendiendo su capacidad para ello según la edad.

  • Hay casos en que tanto los padres adoptantes como los educadores del centro escolar presentan un alto interés por dejar rápidamente en segundo plano el tema de la condición como adoptado como un intento de equipararle a todos los niveles al ritmo de los demás niños. La labor del profesorado en el sentido de tranquilizar y ayudar paulatinamente a rebajar expectativas será muy valiosa.

SE REALIZA UNA 1ª REUNION

  • En el momento de la pre-matriculación
  • Deben estar presentes los padres, el director, el profesor tutor o el orientador del niño.

No es necesario obtener una información absolutamente precisa pues la familia debe poder proteger parte de su intimidad.

Es importante que los padres os faciliten la siguiente información:

*La edad en que fue adoptado.

* El tiempo que hace que convive con su familia actual.

* Si antes de iniciar la escolaridad ha asistido a una guardería y cuánto tiempo después de su llegada a nuestro país.

* Cómo vivió el niño o la niña la primera separación con sus padres adoptivos, el tiempo que hace que se produjo, y ver si el proceso de vinculación con su familia ya está relamente consolidado.

* El grado de conocimiento de la lengua (comprensión y nivel de expresión). El lenguaje es el fundamento para la comunicación interpersonal y la base de los aprendizajes posteriores. Por ello es lógico concederle tiempo para que se asienten bien las bases del lenguaje oral.

* El nivel de madurez emocional. Nivel de autonomía & dependencia hacia adulto. Tipos de juegos que realiza. Intereses. Etc.

* El desarrollo físico, enfermedades anteriores o actuales.

* La organización familiar actual. Es necesario saber si hay espacios amplios cotidianos de atención al hijo. Intercambio afectivo y relacional entre padres e hijos.

* Conocer las condiciones personales del niño nos dará criterios más claros para decidir cómo le debemos tratar.

* Toda esta información ayudará a comprender y situar sus reacciones o sentimientos en su momentos vital, pero también su nivel de conocimientos o aprendizaje. De esta manera, podemos darle respuestas que sintonicen y sean adecuadas a sus necesidades específicas.

* Esta información aporta datos al centro escolar para asesorar a los padres sobre cuál será el mejor momento para que se incorpore al aula según la edad, el estado emocional y el tiempo que lleva adoptado. Así como el curso en el se considera apropiado para que sea matriculado.

DESPUÉS SE REALIZARÁ UNA 2º REUNIÓN:

Debe efectuarse antes de que el niño acuda por primera vez a clase.


  • Deben estar presentes los padres, el profesor tutor

  • El niño se puede incorporar al final de la reunión.

  • Ver con los padres cómo se va a tratar el tema de su adopción y sus orígenes en el centro


* Es el momento para indicar a los padres que si sus hijos tiene más de 5 años deben hablar con ellos para saber cómo desea que se trate éste tema, sus preferencias.
* Saber si desea o no ser presentado como niño adoptado.
* Y si lo desea, en qué momento hacerlo.
* Que mientras los padres o él no se sienta más seguros, que no se hable con sus compañeros de su condición de adoptado.
* Si el hecho de ser adoptado es muy evidente explicar que en los primeros días de clase se explicará en el aula que el término ADOPTADO no puede ser usado como un insulto, ni las diferencias las raciales tampoco.

Informar a los padres que el tema de las adopciones se trata en el aula de diferentes modos. Se habla de la diversidad en general, de la diversidad de familias y de la adopción como otro modo más de hacerse padres e hijos.

* Comunicarles que los detalles de su historia, apellidos de origen y otros datos demasiado personales serán tratados con especial cuidado y se evitará siempre que no se hagan públicos.

Al final de la reunión, será el momento más idóneo para explicarle al niño:


* Cuáles son las normas del centro: qué se considera que está mal y qué bien.
* Explicarle que en el centro escolar el tutor, el consultor y el director son las personas con las que puede contar si se le presenta algún problema.
* Enseñarle el aula, y el resto del centro, patio, para que se vaya familiariarizando con ese nuevo entorno.
* Todo esto facilitará la adquisición del tutor o tutora como una figura de apoyo y seguridad en un momento de temores y tantas dudas para l@s niñ@s en adopción.

Parte muy importante del protocolo es mantener posteriormente reuniones periódicas de intercambio de información entre los padres y los educadores del centro escolar.


TIEMPOS DE ESCOLARIZACIÓN POR EDADES:

  • Niños menores de 2 años: el primer año de vida de haber llegado a la familia es aconsejable que el niño este en casa.

  • Niños de 3 a 4 años es conveniente alargar al máximo el periodo hogareño después de los meses de baja por maternidad e iniciar la escolarización con una adaptación progresiva.

  • Niños más mayores es conveniente valorar el proceso de adaptación familiar y su seguridad interna para iniciar la escuela, teniendo presente cuidar las separaciones y no abusar del tiempo de en el centro

Solo la flexibilidad y contención emocional en el proceso de la escolarización ayudará a poder realizar una verdadera adaptación a la escuela, y no una falsa adaptación que tendrá consecuencias negativas futuras.

El objetivo es conseguir quelos niños y niñas aprendan a estar en la escuela y la integren como un lugar seguro y grato, donde se relaciona con otros niños y puede aprender, donde hay adultos atentos hacia cuál es su estado emocional.

De otro modo entenderá la escuela solo como un lugar vacío de contenido y lleno de angustias e inquietudes.

Si se respetan las necesidades del niño, este poco a poco irá organizando una base de seguridad, que es lo que crea la verdadera disposición de su capacidad de pensar también asuntos más abstractos, a través de la simbolización y gracias a la adquisición del lenguaje afectivo.

Elvira Jauregizuria Elordui
Psicoterapeuta familiar y de pareja.
Especialista en el apoyo a los procesos de adopción familiar.

info@sendabide.com



LA INTEGRACIÓN ESCOLAR Y LA PROMOCIÓN DE LA RESILIENCIA. Jorge Barudy

Óleo Mª Angélica Martín.

Los malos tratos tienen consecuencias concretas para los niños, no siempre visibles y pensables pero siempre presentes. Su detección deberá ser precoz y eficaz. Se trata no solo de determinar si existen o no malos tratos, sino que sobre todo de tener la valentía ética y las competencias profesionales para relacionar los indicadores de sufrimiento infantil con la existencia de contextos de malos tratos.


Trastornos de apego: Una de las consecuencias más graves de los malos tratos son los trastornos en las capacidades de establecer vinculaciones sanas consigo mismo y con los demás. Como lo hemos mostrado en diferentes trabajos, los niños víctimas de malos tratos presentan todos un modo de apego inseguro, ya sea del tipo ansioso ambivalente, evitativo o desorganizado, con diferentes grados de trastornos de la empatía y de la seguridad de base. (Barudy J., 1998, 2000).


El modo de apego desorganizado es el más grave y está relacionado no sólo con el hecho de que los niños han sido víctimas de diferentes tipos de malos tratos al mismo tiempo, sino que también han conocido el proceso que hemos llamado el “Síndrome del Peloteo” caracterizado, entre otras cosas por: la detección tardía de los malos tratos, periodos de diagnósticos prolongados, el peloteo de los niños y niñas por los múltiples cambios de medidas oficiales que sufren, etc.


Daño traumático: los diferentes tipos de malos tratos son experiencias que provocan estrés y dolor crónico y de gran intensidad. Nos referimos no sólo al dolor físico, sino al psicológico, que no tiene una localización focal, pero compromete el conjunto del organismo. Lo que agrava los traumatismos es que el dolor y el estrés son provocados por las personas más significativas para un niño o una niña: sus padres.



Numerosas investigaciones muestran que el cariño y el consuelo de los padres aumentan la producción de endorfinas naturales en caso de dolor, ayudando a calmar estos síntomas (Goleman D., 1996). Los malos tratos implican además traumatismos graves, por la gran dificultad de darle un sentido a lo que se esta viviendo.

Esta imposibilidad es el resultado del doble vínculo impuesto por los padres o otros cuidadores, es decir, la paradoja monstruosa de ser dañados por aquellos que les dieron la vida y que tendrían que cuidarles, protegerles y educarles, acompañado de la enorme dificultad de denunciar lo que esta pasando.


Trastorno de la socialización: Los niños y niñas víctimas de malos tratos presentan trastornos de la identidad y de la auto-estima con creencias negativas sobre si mismos que se expresan por comportamientos dañinos en sí mismos o a los demás.


Trastornos de los procesos educativos: Educar a un hijo implica competencias para enseñarle a comportarse adecuadamente respetándose a si mismo y respetando a los demás.
Los contextos de malos tratos no permiten este aprendizaje



Trastornos del desarrollo: Los malos tratos impiden o dificultan el desarrollo y el crecimiento sano de los niños. Una parte importante de los recursos y de la energía necesaria para enfrentar los desafíos de crecer, deben ser utilizados para sobrevivir al estrés y el dolor permanente.



Diferentes investigadores han demostrado que los malos tratos provocan alteraciones importantes en el desarrollo del sistema nervioso central, que no
siempre se pueden recuperar. Como consecuencia de ello, muchos de estos niños presentan retrasos mentales y psico-afectivos irreversibles.


Trastornos de los procesos resilientes: las capacidades resilientes son aquellas que permiten a los niños un desarrollo suficientemente sano, a pesar de los obstáculos y dificultades que derivan de sus vidas. Las experiencias de malos tratos dificulta el desarrollo de la resiliencia.


El papel de la integración escolar en una política de protección coherente.
Una protección adecuada e integral, debe aportar los cuidados que un niño o niña tiene derecho a recibir para reparar los daños de los malos tratos sufridos sino que, además, debe asegurarles una educación y una socialización que prevenga y trate sus trastornos conductuales y en los casos más graves los comportamientos violentos y delictivos.



En este aspecto el papel de la integración escolar es fundamental.
Diferentes investigaciones muestran la relación directa que existe entre malos tratos infantiles, medidas de protección inadecuadas con trastornos conductuales, violencia y delitos producidos por niños y adolescentes (Cyrulnik B., 2002. Barudy J. 1998, 2000).
Para que esta integración sea posible las escuelas deben disponer de recursos humanos suficientes para enfrentar esta tarea y los profesores recibir una formación adecuada.
Siendo lo mas importante su participación como recursos fundamentales en las dinámicas de red necesarias para hacer frente al desafío de ayudar a estos niños y niñas.
Los diferentes profesionales de la infancia tienen que integrar que los miembros de la comunidad escolar, principalmente los profesores, pueden jugar un rol importante en la reparación del daño de los niños maltratados. Para ello tienen que asumir conscientemente el papel de tutores de resiliencia. “La resiliencia es la capacidad de una persona o de un grupo para desarrollarse bien, para seguir proyectándose en el futuro a pesar de los acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a graves”. (Cyrulnik, B., 2002).


La investigación longitudinal mencionada, así como nuestra propia investigación clínica, nos ha permitido establecer el contenido de las experiencias que favorecen la emergencia de la resiliencia y que pueden hacer de cualquier profesional un recurso de resiliencia para los niños.


-- Ofrecer vinculaciones afectivas seguras, fiables y continuas.
-- Reconocerles como víctimas y permitirles la toma de conciencia de su realidad de víctimas de malos tratos, por la incompetencia de sus padres.
-- Brindar apoyo social y afectivo.
-- Facilitar la participación de los niños, en movimientos sociales, que luchan por la justicia en la distribución de los bienes y de la riqueza, para asegurar el buen trato y la erradicación de la violencia en las relaciones humanas o en la defensa del planeta y de su ecología.
-- Promover y participar en procesos educativos que potencien el respeto de los
derechos de todas las personas, especialmente de los niños y niñas, así como el
respeto por la naturaleza.
-- Participar y promover la participación de los niños y niñas en actividades que por su contenido valórico y espiritual les permitan acceder a una visión trascendente de lo humano, así como a un compromiso social, religioso o político altruistas para lograr sociedades más justas, solidarias y sin violencia.
-- Favorecer las experiencias que promuevan la alegría y el humor.
-- Favorecer el desarrollo de la creatividad y el arte.



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Contacto: info@sendabide.com

El centro escolar y las familias adoptantes: "Avanzando juntos".Formación para profesores tutores, consultores. Elvira Jauregizuria

SENDABIDE Post-adopción.
Terapia familiar y apoyo en las adopciones.
Bilbao. Vizcaya.

CURSO SOBRE ADOPCIONES FAMILIARES Y CENTRO ESCOLAR


- La escolarización del niñ@ adoptad@.
- La cooperación entre centro escolar y las familias adoptantes: un protocolo a la matriculación de un nuev@ niñ@ adoptad@.
  • ¿Cuándo y de qué forma es conveniente que un niño adoptado inicie la escolaridad?
  • Adaptación & pseudo adaptación.
  • ¿Cómo vive un niño adoptado la experiencia de su adaptación a su nueva vida?. Sus reacciones.
  • ¿Poblemas de conducta o síntomas de un proceso emocional de adaptación?
  • ¿Qué apredizajes deben hacer l@s niñ@s s adoptad@s?
  • La necesidad de instaurar un protocolo a la matriculación de un nuevo niño o niña adoptado.


Ponente:

* Elvira Jauregizuria Elordui: Psicóloga clínica y Psicoterapeuta Familiar y de Pareja. Especialista en procesos de adopción familiar.


11 -12 NOVIEMBRE


Seminario dirigido a profesorado; profesores tutores, consultores, profesores pedagógicos y de apoyo.
Organizado por Berritzegune de Getxo; centro de poyo a la formación e innovación educativa.


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Contacto: info@sendabide.com

Blog sobre postadopción:

Adopción familiar. Adopción internacional y nacional. Psicología. Terapia familiar y de pareja. Psicoterapia.



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