EL JUEGO DE CONSTRUCCION DE IDENTIDAD Y LAS REGRESIONES














La construcción de la identidad es un proceso en el que influye la maleta con la que llegamos a la vida, es decir lo genético, pero también el ambiente en el que vivimos y lo que vamos aprendiendo.
El bebé va conociendo el entorno pero también a través de éste se va conociendo a sí mismo, descubre y se va descubriendo.
El medio para ir haciendo esto es EL JUEGO, la actividad más importante de la infancia. Es el modo en que los niños interactúan con el medio ambiente.

El juego ayuda a armonizar el desarrollo global del niño a tres niveles:

--Capacidades motoras, le estimula en acciones como gatear, correr, saltar, trepar…fundamentales para un buen equilibrio, la agilidad, la destreza, la fuerza, la orientación espacial…Lo que H. Wallon definió como “exploración jubilosa y apasionada, tendente a probar las funciones de los niños y niñas en todas sus posibilidades”

--Maduración emocional y afectiva, pues le ayuda a expresar y expresar-se, comunicar y comunicar-se. Y a comprender las relaciones con los demás, los límites de su actuación, asumir ciertos niveles de frustración, distinguir sus preferencias….en definitiva a abrirse a las relaciones e ir comprendiéndolas.

--Adquisición de parámetros cognitivos de realidad, situar sus acciones en el espacio y en el tiempo. Ver las características de diferentes objetos, formas, medidas, tamaños…y le ayudará en la comprensión.

De bebés son juegos más motrices y sensoriales. Primero él mismo es mecido, acariciado, irá aprendiendo cómo hacer para que las personas que le rodean se acerquen a él. Sonríe, o llora, para que el otro se acerque y se ocupe de él.
En un segundo momento comienza con el YO SOY YO, tienen interés en relacionarse con el objeto. Juega a esconderse, aparecer y desaparecer. Estos juegos se dan aproximadamente hacia los 2 años y medio y contribuye al desarrollo de la conciencia de SI MISMO, pero también a vivir la SEPARACIÓN, como los juegos en que lo más importante es ir buscarle, esconderse, estar - no estar.
Refuerzan la idea de continente-contención; o sea que é o ella pueden contener afectos, experiencias......
Y también refuerzan la idea de que es una unidad diferente.
Todo esto lo pueden ir logrando si desde los adultos le muestran constantemente su afecto, si hay la seguridad de un fondo de afecto. También contribuyen a su autonomía que se irá viendo reforzada.

--Juegos de carácter más simbólico asociados a su visión, imitación y comprensión de la realidad. Los niños y niñas que no lo han tenido lo van a ir a buscar, insistirán en este tipo de juegos. Porque los niños juegan a "LO QUE NECESITAN JUGAR". Solo juegan a lo que les divierte y les interesa, a juegos “que les construyen”.
Hacia los 4 o 5 años. Se da el pensamiento mágico pero ya con más claves de lo real. Les gustará jugar a construir casas, o casetas, y meter cosas dentro. Son juegos más evolucionados sobre “el contener”.
En la relación con los otros juegan a lo que les sirve para ajustarse a las relaciones.
Si en los momentos de desarrollo anterior no ha ido bien pueden jugar a romper cosas, a pegar, se ponen agresivos porque hay una dificultad para ajustarse a la comunicación.
Lo que necesitan es la re-aseguración de la compañía en el juego pero insistiendo en que deberán cumplir las reglas. Y es muy importante comprobar si tiene confianza en nosotros.
Es importante insistir en los juegos de reglas, de grupo, como los deportes por ejemplo. Aquí es importante observar cómo está su capacidad de frustración, cómo toleran el no poder realizar ciertas cosas, no ser el que más corre, o que se caigan, no ser el que más goles mete…
El asimilar que no siempre va a ganar puede costarles mucho y se enfadan o están en un “cabreo constante”. En esos momentos hay que estar afectivamente muy cerca de ellos.

Hay que ver si la frustración está a un nivel que les sea soportable. Pero es importante mantener la firmeza sin enfadarse. Asegurarles que aunque se enfaden les vamos a seguir queriendo pero que no les vamos a permitir ser malos o saltarse la hora de la cama, etc.
Los niños provocan para comprobar si les seguiremos queriendo aunque se porten mal. Piensan “vosotros decís que sois mis padres ahora voy a ver si me lo demostráis

Para que pasen al juego madurativo que significa sentirse lo suficientemente seguros para dar el siguiente paso.. como cuando un niño o niña se abren AL SALTAR. El salto es una apertura simbólica a la vida, a los objetos. Les prepara a la incertidumbre. Y les irá creando la sensación paulatina del “de verdad puedo”

Es importante tanto en el salto con su cuerpo como con el resto de saltos vitales darles nuestra mano. Después les acompañaremos con la mirada y después lo conseguirán ellos solos. Estos son los tres pasos.
El niño que puede darlos es que está en calma psíquica, por lo tanto no estará “dando guerra”.
Y si no lo está estará constantemente dando guerra. Es que no sabe decir qué le pasa y no encuentra cómo decírselo a sí mismo. Los padres deberán hacer un esfuerzo importante en irle ajustando a los desajustes sufridos por las carencias que han tenido de esa mano que acompaña, que explica y anima constantemente. Es la mano simbólica. Los padres de los niños adoptados deberán hacer horas extras de jugar con ellos.


Por otro lado a veces tienen problemas a la hora de acabar el juego porque les vuelve el fantasma el abandono; o sea si dejamos de jugar quizá ya no jugaremos nunca más. Por esto es bueno prevenirles y decirles cuánto tiempo vamos a dedicar a jugar o decirles en cuánto tiempo vamos a dejar el juego. Y decirles que volveremos, seguro, a jugar. Que las cosas que acaban pueden volver a empezar, que se puede retomar el juego.

Un niño que no salta no es que no tenga el deseo de saltar, es que tiene miedo. Y los miedos del mundo interno del niño son reales. Necesitan nuestra compañía y ayuda para calmarlos.
Del mismo modo el niño o niña que pega debajo está su deseo de relacionarse bien pero mal expresado, claro.

Un niño que tiene "agujeros" por carencias no puede contener, aprender, madurar, necesitar ir llenando primero esos agujeros, a al menos será un proceso paralelo.
La afirmación del sí mismo tiene que ver con la madurez en el niño. Hay algunos que son como ositos, o payasitos, que se achican para dejarse querer, se hacen los graciosos. Cuando son capaces de decir a algo que no es que empiezan a sentir que se le va a permitir ser ellos mismos y puede ser uno más, como los demás. Lo mismo que cuando se portan demasiado bien, creen que si no es tan bueno o buena se les va a rechazar. Si es buena en el colegio y mala en casa es que en casa tiene más confianza, (otra cosa es que en casa estén siendo demasiado permisivos porque le tienen pena y no le ponen lo límites adecuados).
Es diferente ADIESTRAR que EDUCAR

La estabilidad de un niño no se la dan los amiguitos del parque o de la escuela, se la dan los padres y su propia autoestima.

Los rituales son importantes para estos niños, son referencias estables, como los ladrillos sobre los que construir la seguridad básica que les falta, los cimientos. A la hora de dormir, comer, salir a la escuela e irle a buscar… y repetir siempre las mismas pautas.

LAS REGRESIONES:

La seguridad en el afecto es la parte más importante. los niños y niñas adoptados han tenido carencias muy concretas que les provocan tristeza y dolor, y que tienen que ver con un abandono real, y ya no pertenecen al mundo interno, a lo fantasmático o fantaseado.
Los niños que no están suficientemente tranquilos emocionalmente no pueden aprender o atender a otras cosas.
A veces os puede ocurrir que al de un tiempo de convivencia vuestro hijo o hija empieza a no poder hacer algo que ya hacía al llegar; comer o dormir solo, os pide juguetes de niños más pequeños, etc. Esto ocurre porque en realidad solo parecía que había hecho esos avances, era solo “como si” fuera capaz de hacer todo eso. Lo que pensaban en realidad era, si dejo de hacer lo que me piden me rechazarán. Pero en cuanto van observando el ambiente y creen estar seguros y poder ser aceptado comienzan a mostrarse en profundidad, dejan de forzarse. Esto es, en realidad todas esas destrezas o capacidades no estaban realmente afianzadas.

En nuestro camino profesional hemos visto a niños que intentan curar las heridas de su pasado haciendo regresiones temporales.

Estamos asistiendo a niños muy pequeños que buscan el pecho de sus madres adoptivas, necesitan experimentar ese nexo íntimo, ese ser nutridos en ese vibrar tan íntimo y especial, pero al mismo tiempo tan natural que es dar pecho a un bebé.
Han sido muy valientes las parejas que lo han experimentado. Para ello hay que saber diferenciar que en esta situación, que generalmente se da cuando el niño o niña acaban de llegar al hogar de la familia adoptante.
Hay que saber diferenciar decimos el pecho "erótico" de una mujer que no acaba de parir, del de una que sí ha estado embarazada aunque SIMBÓLICAMENTE pues ha estado a la espera de su hijo adoptado y que le recibe también con un pecho nutritivo SIMBOLICO y en estos casos también en el plano de lo real.

Incluso nos consta algún caso en que la madre se “preparó el pecho en el momento de ir a buscar a su hijo adoptado a su país, y pudo dar de mamar realmente.
Estas situaciones transitorias son muy importantes para los niños que pueden cerrar alguno de los agujeros en su maternage, y así se hace un buen remiendo.


Hemos presenciado también necesidades de reparación a través de las regresiones en chicos más mayores, como el caso de uno de 14 años que pasó a ser adoptado por la misma familia que le tuvo en acogimiento familiar. Todos los días pedía a su madre adoptiva que lo meciera, acurrucado en sus brazos. Era impresionante verlos, él dos veces más grande que ella. Pero esta mujer fue muy sabia al entrar en ese ritual mientras que el chaval lo necesit.o. También debemos anotar que el padre adoptivo era especialmente intuitivo y emocional.

Eso no significa que todos los adoptantes tengáis que pasar por estas experiencias porque tampoco todos los niños tienen las mismas necesidades ni modos de reparación. Queremos expresar que en los casos que se da es porque ha sido necesario y bueno, sinó el propio niño lo hubiera rechazado.
Son muy importantes estas situaciones teniendo en cuenta la desconfianza que arrastran los niños que necesitan ser adoptados.

Estos niños y niñas, en vez experimentar la confianza y crear ciclos de vinculación sanos, han aprendido, si, ya desde bebés, que el mundo es un lugar inseguro, que debe tener cuidado de él, y que no puede confiar en nadie para satisfacer sus necesidades. Aprende que no puede depender de adultos. En vez de desarrollar la confianza, se desarrolla la rabia que es interiorizada..
Aprende que él debe ser responsable de su vida para su supervivencia.
El niño siente la necesidad de tomar el control de todo, porque su vida
depende de ello.
Así que si vuestro niño o niña se abre a estas experiencias es importante que os atreváis a acompañarles.


Elvira Jauregizuria




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