LA INTERRACIALIDAD EN LAS ADOPCIONES













Se están dando dos tipos de argumentos sobre la práctica de las adopciones interraciales: en primer lugar, se afirma que los niños pertenecientes a grupos sociales minoritarios criados en otras familias, sufrirán problemas emocionales, de desarrollo y/o socio-culturales, en especial referidos a una inadecuada identidad racial y a una baja autoestima.

Desde esta perspectiva, es central la creencia de que una identidad racial positiva es la esencia de un saludable desarrollo personal y que los niños adoptados por familias de otras razas, debido a esa inadecuación en la identificación con su raza, manifestarán una adaptación psicológica más pobre que sus iguales adoptados por familias con las que coinciden racialmente.

El segundo tipo de argumento en contra de las adopciones interraciales, es esencialmente político. Se piensa que los sistemas sociales y culturales que han permitido y alentado estas adopciones, reflejan ideologías parciales que fracasan en reconocer la fuerza de las culturas minoritarias. Por consiguiente, la mayoría de argumentos se centran en percibir defectos en el sistema del Servicio Social.

El punto de vista contrario afirma que los resultados de las adopciones interraciales no son necesariamente negativos y que la necesidad que un niño tiene de una familia estable, pesa más que el posible beneficio que en la vida del menor puede hacer la unión con una familia de igual raza.
Se mantiene que las adopciones interraciales son una práctica positiva, ya que promueven la integración racial, el ideal por el cual una sociedad tolerante debe luchar, y además que no reconocen la superioridad de ninguna raza en términos de que todas ellas son capaces de proporcionar un hogar adecuado para los niños.
En una de las investigaciones, (Brodzinsky) aun cuando se vio que la gran mayoría de padres consideraban muy importante la identificación de los niños con su propia identidad racial, un número considerablemente inferior de menores mostraba actitudes positivas hacia su raza. Mientras los niños se resistan a tratar el tema con sus padres, tal como ocurre a menudo, se cuestionará la validez de la información ofrecida por los padres adoptivos respecto a la adopción interracial.
Otros investigadores han trabajado directamente con los niños, evaluando la identidad racial a través de test proyectivos.
Los resultados de estos estudios sugieren que estos menores manifiestan una opinión más negativa sobre su propia condición racial, presumiblemente como resultado de haberse criado en familias de otra raza.

Sin embargo, otros estudios muestran cómo la presencia de niños pertenecientes a minorías sociales incrementa la aceptación de tales minorías por parte del resto de la familia, y que estos niños adoptivos se identifican a sí mismos como bi-rraciales, lo cual es un hecho enriquecedor.

Una cuestión en la que los estudios han fracasado en abordar es si la identidad racial tiene alguna relación en lo que se refiere a la adaptación de los niños sujetos de adopciones interraciales.


Algunas investigaciones llegan a la conclusión de que las dificultades psicológicas de estos niños se incrementan con el tiempo.
La disminución en la adaptación parece estar relacionada con la manera en que las familias adoptivas manejan los temas relativos a la identificación racial con el paso de los años.
Los datos indican que esta identificación se vuelve más dicotómica con el tiempo, sugiriendo que las familias y los niños adoptados tienen dificultades en integrar los sistemas de valores de las distintas razas cuando los niños se van haciendo mayores.

Artículo de Interadop

Blog sobre postadopción:

Adopción familiar. Adopción internacional y nacional. Psicología. Terapia familiar y de pareja. Psicoterapia.



Bilbao